"Gracias por dar y compartir con otros las bendición de Dios en sus vidas, Gracias por creer que el trabajo en las universidades es importante, gracias por apoyarnos y acompañarnos a en nuestra tarea, gracias por amarnos y por ser hermanos en Cristo.
Gracias hermanos, porque con cada ofrenda que hacen marcan vidas y dan testimonio de Aquel que tanto nos ama.
Por mi parte, me queda un gran recuerdo, el de cada uno de Uds. que me han acompañado; una gran responsabilidad, de compartir todo lo que he aprendido y un gran testimonio, de imitar lo que han hecho conmigo.
Las charlas con Daniel Salinas fueron de mucha bendición, aprendí y entendí varias cosas sobre el libro de Deuteronomio, cosas que me preguntaba porque ocurrían de esa forma y gracias a Dios obtuve respuestas.
En los talleres que tome pude ver como Dios está detrás de todo siendo ÉL el verdadero autor de todo; y aprendimos a leer la Biblia, a interpretarla correctamente.
Lo que mas me desafió fue conocer a personas realmente comprometidas con Dios y con el ministerio estudiantil. Mas allá de las circunstancias, de la edad, de la situación familiar, vi personas que viven cada segundo de sus vidas con un propósito, Dios y todo lo que El tiene preparado para ellas.
También tuve el privilegio de hablar y compartir gratos momentos con personas que participaron en ABUA siendo estudiantes y que de profesionales siguen comprometidos con la misma. La fuerzas y guía que recibí de esas personas no tiene nombre, valoro y oro por cada una de ellas.
Vengo con las pilas recargadas y muy agradecida a Dios, es algo que muy sinceramente lo digo, no tengo más que gracias por decir!!!!! Pero soy consciente que queda mucho por hacer, y espero en Dios que cada día que como grupo de Corrientes nos dé las fuerzas para continuar. Ruego a Dios que cada día hagamos nuestro mandamiento de evangelizar en el ámbito en que nos encontramos, nosotros como estudiantes, en las facultades."